sábado, 25 de octubre de 2014

Mesa para 4

Una de las tareas del hogar que nos quedaba pendiente, va a ser muy importante tras la transformación de nuestra casa en Marae.
Lo único que encontramos dentro es una gran mesa, para las comidas de las grandes celebraciones. Por lo tanto la mesa debe estar puesta correctamente.
Antes de poner la mesa tenemos que saber cuantas personas se van a sentar a comer, para ello contamos cuantas sillas hay.
1,2,3 y 4, Esta mesa hay que prepararla para cuatro personas.

Tratamos de apuntarlo en la pizarra para saber el número de platos que hay que poner en la mesa. Pero, no tenemos muy claro como se hace el número 4.
La seño nos dice que para saber como se hace, tenemos que buscarlo, que está escondido en algún lugar.
¡¡¡¡Qué divertido¡¡¡¡¡ Nunca habíamos jugado al escondite con un número.
Nada por aquí
Ni por encima....
Ni por debajo....
Buscamos en las sillas y tampoco vemos nada
Ehhhhh un momento. AHÍ ESTÁ
Buscamos el número cuatro en nuestros números de colores y vemos que es de color rosa.
Pues vamos a repasar el número cuatro con color rosa. Empezamos arriba, bajamos, vamos hacia la derecha, paramos porque nos chocamos con la pata, volvemos arriba y llegamos hasta abajo del todo.

También podemos encontrar al número cuatro contando  las patas de la silla.

Una vez  sabemos cuantas personas van a comer y lo hemos apuntado, tenemos que empezar a poner la mesa. Lo primero es colocar el mantel para cubrir la mesa y evitar que se ensucie.
Este nos gusta mucho pero es muy pequeño. Va a ser necesario mirar la forma de la mesa para buscar un mantel que sea válido.
La mesa es un rectángulo, así es que tenemos que buscar esa forma.
De entre los manteles rectangulares vamos probando hasta que encontramos el que tiene el tamaño adecuado.


Este es el elegido.

Ahora a colocar la vajilla.

4 platos

4 vasos
4 tenedores
4 cuchillos
4 cucharas
No queda apenas sitio y nos faltan las servilletas.
Observamos las servilletas y vemos que son cuadradas y muy grandes, no caben.
Probamos a doblarlas para hacerlas más pequeñas y se convierten en otra figura.

Un triángulo, es algo más pequeño que el cuadrado, así es que doblamos 4 servilletas

Las colocamos dentro de los vasos.

Ya está preparada la mesa para cuatro ahora solo nos falta la comida.


sábado, 18 de octubre de 2014

El Marae y La Casa

Ahora que tenemos un marae en clase, podemos compararlo con nuestras casas.
Son muy diferentes tanto por fuera como por dentro.

Algunas se parecen en su forma pero no tienen tótems en los lados, otras son más altas porque tienen dos plantas.
Otros son edificios muy altos con muchas plantas donde pueden vivir muchas familias.
Si observamos las casas podemos encontrar muchas figuras. Cuadrados, rectángulos, triángulos... Podemos tratar de buscarlas.
En este dibujo podemos ver que a veces las casas y los edificios están pegados, esto ocurre cuando se van formando las ciudades. Podemos ver que las casas de una planta son mucho más bajas que los edificios que tienen varias, esto es lo mismo que ocurrió con los totems del marae, para conseguir mas altura teníamos que apilar varios.
No solo hemos encontrado diferencias por fuera, por dentro es lo que más nos ha llamado a atención.
Dentro del marae seguimos viendo que hay esculturas talladas incluso en el techo, pero no encontramos ninguna dependencia, solo vemos una gran mesa que usarán para comer en sus celebraciones.
En nuestras casas si encontramos diferentes dependencias, cada una de ellas con un mobiliario adecuado a sus funciones.
Tenemos cocina, baño, salón y dormitorio.
Si en el marae no hay nada de esto ¿dónde cocinan? ¿dónde duermen?, ¿dónde hacen pis?....
Ya veremos como hacerlo cuando vayamos a Nueva Zelanda y vivamos en el Marae.
Podemos jugar a construir distintos tipos de casas en estos juegos.


Vivir en una casa como la que nosotros tenemos con distintas dependencias, también implica la realización de muchas tareas para mantenerlo todo en orden. 
Estas tareas en su mayor parte son realizadas por papá y mamá porque algunas de ellas pueden ser peligrosas para nosotros, como planchar, cocinar...
Pero hay muchas otras tareas en las que si podemos colaborar para que papá y mamá también puedan descansar y tener tiempo para jugar con nosotr@s.
A veces el problema es que no sabemos hacer esas tareas, así es que hemos decidido practicar un poco para poder ayudar en casa.Hemos seleccionado algunas tareas en las que si podemos colaborar y además nos ayudan a repasar algunas cosas. Ahora veréis.
La primera tarea a la que nos enfrentamos es hacer la cama.

Vamos a observar bien, vemos la cama, un colchón y una almohada.
Todas las formas que encontramos son rectangulares.

Aquí tenemos la ropa necesaria para hacer la cama. 

Volvemos a observar que son todas rectángulos.
Entre las sábanas hay que diferenciar bien entre la que va debajo, cubriendo el colchón y la que va encima que sirve para taparse. La que cubre el colchón tiene elásticos en todas las esquinas para poder meterla por debajo del colchón.
La que va encima, solo se mete debajo del colchón por un lado, por el otro hay que doblar y casi siempre traen un dibujo o adorno.
Colocamos la almohada y por último la colcha.

Cama perfectamente hecha.
Vamos a por otra tarea en la que podemos ayudar.
La ropa implica mucho trabajo,lavarla, tenderla, plancharla, doblarla y guardarla.
Algunas de estas tareas ya sabemos que no podemos hacerlas pero otras si. Siempre tenemos que preguntar a mamá y papá si podemos ayudar. 
Podemos ayudar a tender la ropa siempre y cuando no se haga por una ventana.
Para tender, también hay que saber la manera adecuada de poner la ropa sobre el tendedero.
Una vez está seca la ropa hay que planchar para quitar las arrugas. En clase hemos planchado porque nuestra plancha no quema, pero en casa NUNCA podemos hacerlo.

Si la ropa que planchamos no la doblamos bien, se vuelve a arrugar, así es que hay practicar el doblado, parece complicado pero con algunos trucos lo conseguimos.

Se estira bien la camiseta para que no se vuelva a arrugar.

Se doblan las mangas hacia adentro hasta conseguir que la camiseta se convierta en un rectángulo.
Se vuelve a doblar por la mitad y se convierte en un cuadrado. 
Ya está lista para guardar.
Con sólo hacerlo una vez no basta, estas son tareas en las que hay que ayudar en casa todos los días.


No olvidemos que al igual que hay muchas tareas del hogar en las que debemos colaborar, también hay muchos peligros que debemos evitar. Con esta canción que nos encanta recordamos algunos de ellos.